Llegó el gran momento (24/06/2010)
Yo pensaba que hasta ese momento había sido duro y me acuerdo que un día le dije a mi marido: pero si lo difícil de verdad viene ahora!!
Él, siempre consolándome me decía que no, que ahora ya no estaba en nuestras manos y tocaba relajarse pero para mí era imposible…
En la descongelación perdimos 1 y luego después de fecundarlos quedaron 4, cuando me dijeron que quedaban 4 me puse triste, y luego el Dr. Nos dijo que era muy buen resultado, la verdad es que todo el proceso ha sido una montaña rusa emocional, hoy lloraba y mañana reia, también ha habido momentos muy buenos, viendo que los tratamientos daban resultado, que tantos pinchazos y pastillas tenían por fin su recompensa.
El día de la transferencia: QUE GRAN DIA!! Fue super emotivo, maravilloso, cuando vi a mis dos peques en la foto fue una sensación que no puedo describir, no nos perdimos detalle en el monitor, yo estaba como paralizada pero muy feliz
chica
Confia siempre...
martes, 23 de noviembre de 2010
Así sigue...(enero 2010)
Llegó el día de nuestra 1ª visita, fue en enero de 2010 en la clínica que habíamos elegido el IVI de Valencia, en mi agenda personal en ese día apunté ¡¡“Empieza la aventura”!!, estábamos ilusionados parecía que por fin estábamos en el camino correcto y yo veía la luz al final del túnel, la visita fue con la Dra. Labarta, me pareció encantadora y muy amable aún así salí llorando ya que me dijo, aunque no podía confirmarlo, que seguramente tenía baja reserva ovárica, un nuevo término al que tendría que acostumbrarme, pero ¿qué es eso?, no me podía creer lo que íbamos a empezar, me hacia mil preguntas, ¿qué hago yo aquí? ¿Tratamientos? ¿Cuánto nos va a costar? ¿Lo conseguiremos?
Millones de expresiones rarísimas y nuevas sonaban en mi cabeza. Tenía la sensación cuando entraba en el IVI de haber aterrizado en un planeta desconocido y en ese planeta hay unos métodos nada convencionales para quedarte embarazada, de repente tu pareja no es lo más importante para este proceso…
En la 2ª visita con análisis en mano se confirmó ese problema: tenía baja reserva ovárica, me la había provocado la endometriosis, no nos lo podíamos creer, es que iba de mal en peor. Total que no nos quedaba otra que hacer FIV-ICSI (fecundación in Vitro con microinyección de espermatozoides) con vitrificación de ovocitos, nunca habíamos oído hablar de casi nada sobre temas de reproducción asistida, pero enseguida nos pusimos las pilas y buscamos información acerca de todo y sobretodo nos lo explicaron muy bien.
Cuando empezamos todo, aunque con el miedo normal a lo desconocido lo hicimos super ilusionados y con muchas ganas, ahora tocaba luchar, toda la gente que lo sabia me repetía lo valiente que era y me daban su apoyo.
Después de tres meses conseguimos 8 ovocitos vitrificados. Estábamos muy contentos. Tengo que decir que durante todo el tratamiento estaba muy ilusionada y con mucha positividad, siempre pensaba que con 31 años lo conseguiría enseguida.
Millones de expresiones rarísimas y nuevas sonaban en mi cabeza. Tenía la sensación cuando entraba en el IVI de haber aterrizado en un planeta desconocido y en ese planeta hay unos métodos nada convencionales para quedarte embarazada, de repente tu pareja no es lo más importante para este proceso…
En la 2ª visita con análisis en mano se confirmó ese problema: tenía baja reserva ovárica, me la había provocado la endometriosis, no nos lo podíamos creer, es que iba de mal en peor. Total que no nos quedaba otra que hacer FIV-ICSI (fecundación in Vitro con microinyección de espermatozoides) con vitrificación de ovocitos, nunca habíamos oído hablar de casi nada sobre temas de reproducción asistida, pero enseguida nos pusimos las pilas y buscamos información acerca de todo y sobretodo nos lo explicaron muy bien.
Cuando empezamos todo, aunque con el miedo normal a lo desconocido lo hicimos super ilusionados y con muchas ganas, ahora tocaba luchar, toda la gente que lo sabia me repetía lo valiente que era y me daban su apoyo.
Después de tres meses conseguimos 8 ovocitos vitrificados. Estábamos muy contentos. Tengo que decir que durante todo el tratamiento estaba muy ilusionada y con mucha positividad, siempre pensaba que con 31 años lo conseguiría enseguida.
Así comenzó nuestra aventura...
Casi todas estas historias empiezan igual… “Siempre quise ser madre…”
La mía también, claro…
En 2008 apareció mi primer problema, ahí todavía no pensábamos en niños, ni siquiera estábamos casados, me vieron un mioma uterino y ale a operar, era la 1ª vez que entraba en quirófano pero todo salió muy bien y me recuperé perfectamente, a partir de ahí me hacía muchas más revisiones ginecológicas, me entraron muchos miedos, un año después me vieron “algo” en el ovario izquierdo digo “algo” porque después de mucho tiempo me he dado cuenta de que a veces no te saben decir ni lo que tienes, me acuerdo que aquella tarde llegué a casa llorando, la ginecóloga que lo vio me dijo que no “aparcara” lo de tener niños ya que parecía que tenía tendencia a tener problemas y tenía 30 años.
Cuando llegué a casa esa tarde mi marido me dijo que nada, que nos poníamos ya a buscar y punto, entonces me relajé, pero pasaban los meses y nada no llegaba, un día fuimos a una revisión y me dijeron que posiblemente tenía endometriosis, otro palo más, y al poco tiempo me operaron con resultado de trompa izquierda obstruida y además me explicaron que aunque benigna era una enfermedad de por vida y podía volver aparecer en cualquier momento, a cada rato me ponía a llorar, poco a poco se reducían nuestras opciones quedando al final sólo una: recurrir a una clínica de fertilidad.
Después de pensarlo mucho decidimos ir a los mejores.
La mía también, claro…
En 2008 apareció mi primer problema, ahí todavía no pensábamos en niños, ni siquiera estábamos casados, me vieron un mioma uterino y ale a operar, era la 1ª vez que entraba en quirófano pero todo salió muy bien y me recuperé perfectamente, a partir de ahí me hacía muchas más revisiones ginecológicas, me entraron muchos miedos, un año después me vieron “algo” en el ovario izquierdo digo “algo” porque después de mucho tiempo me he dado cuenta de que a veces no te saben decir ni lo que tienes, me acuerdo que aquella tarde llegué a casa llorando, la ginecóloga que lo vio me dijo que no “aparcara” lo de tener niños ya que parecía que tenía tendencia a tener problemas y tenía 30 años.
Cuando llegué a casa esa tarde mi marido me dijo que nada, que nos poníamos ya a buscar y punto, entonces me relajé, pero pasaban los meses y nada no llegaba, un día fuimos a una revisión y me dijeron que posiblemente tenía endometriosis, otro palo más, y al poco tiempo me operaron con resultado de trompa izquierda obstruida y además me explicaron que aunque benigna era una enfermedad de por vida y podía volver aparecer en cualquier momento, a cada rato me ponía a llorar, poco a poco se reducían nuestras opciones quedando al final sólo una: recurrir a una clínica de fertilidad.
Después de pensarlo mucho decidimos ir a los mejores.
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